Volver al blog
Volver al blog

El paso de Myzone hacia Garmin anuncia el fin de la banda cardiaca obligatoria

El paso de Myzone hacia Garmin anuncia el fin de la banda cardiaca obligatoria

Atleta consultando un reloj deportivo durante el entrenamiento

En la feria HFA de San Diego, Myzone anunció tres novedades: seguimiento de fuerza, el nuevo sensor Switch 2.0 y una integración que permite a los dueños de un reloj Garmin conectar sus entrenamientos al ecosistema Myzone sin comprar una banda dedicada. Eso sí, la conexión no es gratuita: pasa por una suscripción a Myzone Go, listada en el App Store a 6,99 dólares por usuario al mes en el momento de escribir. Todo llegará a lo largo de 2026. La banda nueva y las funciones de fuerza se llevaron los aplausos, pero la integración con Garmin es la que debería hacer pensar a cualquier gestor de gimnasio.

Durante quince años, el modelo estándar del entrenamiento por pulsaciones en clubes fue simple: elegir un proveedor, comprar sus sensores y pedir a cada socio participante que llevara uno. Myzone construyó un negocio muy exitoso sobre ese modelo. Cuando el líder del mercado decide que los socios deben poder llegar con el reloj que ya tienen, eso no es una función nueva. Es admitir que el modelo del jardín cerrado llegó a su fin.

Por qué importa más que una banda nueva

Recorre tu sala mañana por la mañana y cuenta muñecas. Según tu público, entre un tercio y la mitad de tus socios ya llevan un Garmin, un Apple Watch o un dispositivo similar. Con él miden su sueño, compiten con sus amigos y confían en sus números. Cuando tu programa grupal les pide ponerse un segundo sensor, no les estás ofreciendo tecnología. Les pides duplicar algo que ya tienen, y pagar por ello.

Los gestores ven las consecuencias cada semana. Un socio olvida la banda y entrena sin aparecer en la pantalla, y el ranking pierde otro nombre. Un cliente potencial descubre que hay una compra obligatoria antes de empezar y desiste en silencio. El personal de recepción dedica su tiempo a pilas, tallas y bandas perdidas en lugar de acompañar a las personas. Ninguna de estas fricciones es dramática por sí sola. Juntas, limitan cuántos socios llegarán a unirse a tu programa, y la participación lo es todo.

Las cuentas que nadie quiere hacer en voz alta

El hardware propietario siempre gustó a los proveedores por una razón obvia: es facturación. Para los gestores, las cuentas son distintas. Los clubes compran bandas de préstamo, reponen correas, gestionan la higiene y asumen las pérdidas. El verdadero producto nunca fue el sensor. Es la capa de engagement: las zonas en pantalla, los puntos de esfuerzo, los retos, la razón por la que un socio reserva la clase de las 6 en lugar de quedarse dormido.

Cuando los requisitos de hardware reducen el número de participantes, el engagement también sufre. Una pantalla grupal con ocho recuadros se siente viva. Con tres parece un experimento fallido, y los socios lo notan. Bajar la barrera de entrada protege la prueba social que hace funcionar todo el sistema.

La precisión es un compromiso, no un impedimento

La objeción clásica al "trae tu propio dispositivo" es la precisión, y merece una respuesta honesta. Una banda de pecho sigue superando a un sensor óptico de muñeca en intervalos duros, transiciones rápidas y todo lo que exija un agarre firme. Si tu programación depende mucho del trabajo preciso por zonas, querrás seguir teniendo sensores de calidad disponibles.

La respuesta práctica para la mayoría de los clubes es un montaje híbrido. Deja que los socios empiecen con el reloj que ya tienen, porque un número algo menos preciso que aparece en cada sesión vale más que un número perfecto que nunca llega. Ofrece bandas de pecho o brazaletes a quienes se enganchen a los datos y quieran más precisión. La adopción tiene que venir primero; la precisión puede llegar cuando los socios ya estén enganchados.

Preguntas para hacer ya a tu proveedor

Si hoy ofreces entrenamiento por pulsaciones, o piensas hacerlo, el anuncio de Myzone te da ventaja negociadora. Unas cuantas preguntas merecen entrar en tu próxima conversación con el proveedor. ¿Qué wearables de consumo pueden usar los socios, hoy, sin hardware adicional? ¿Cuál es el coste por socio cuando el hardware es opcional? Si cambiamos de plataforma, ¿qué pasa con el historial y los hábitos de los socios? ¿Y cómo se sostiene la experiencia grupal cuando media sala va con reloj y la otra media con banda?

Los proveedores que construyeron su negocio sobre hardware obligatorio necesitarán tiempo para adaptarse, técnica y comercialmente. Los plazos de lanzamiento importan tanto como las notas de prensa. Una función anunciada para finales de 2026 no ayuda a tu reto de otoño de este año.

Dónde se sitúa UPTIVO

Declaramos nuestro punto de vista: UPTIVO hizo la apuesta abierta hace años. Nuestra plataforma nació para funcionar con los dispositivos que los socios ya tienen, incluida la sincronización con Garmin y el registro desde el smartphone, con nuestra Lightband disponible como opción, no como peaje de entrada.

El sensor dedicado se gana su sitio de todos modos: no todos los socios tienen un wearable, y su posición en el brazo le da precisión y una señal fiable incluso en una sala llena, porque está pensado justo para el entrenamiento en grupo. La cuestión es quién decide. Cuando es el club quien lo ofrece y los socios quienes lo piden, y algunos lo pedirán, tienes lo mejor de los dos mundos: puertas abiertas a los relojes que la gente ya lleva y una opción precisa y dedicada para todos los demás.

Hay una segunda razón por la que la puerta abierta importa, y va más allá del entrenamiento en sí. Cuando un socio conecta un Garmin u otro wearable compatible, UPTIVO no se limita a registrar las sesiones: puede leer también el sueño, la variabilidad cardiaca, el estrés y los pasos que el dispositivo ya recoge, porque lo que pasa en el club es una hora del día y las otras veintitrés deciden cómo sale esa hora. NATE, el coaching con IA de UPTIVO, usa ese cuadro completo para leer a cada socio de forma holística: los consejos reflejan a la persona, no solo el entrenamiento.

El precio sigue la misma lógica. UPTIVO SNAP gestiona el entrenamiento con los relojes que los socios ya tienen, Garmin, Apple, Whoop y Polar, y lee también los sensores Myzone, a un precio que en el momento de escribir es de 59 euros al mes más IVA hasta 100 usuarios, licencia de UPTIVO incluida. Sale a 59 céntimos por socio al mes, con tarifa plana: un socio más en el programa no dispara otra suscripción. La activación es autoservicio e inmediata, sin nada que instalar; los detalles están en la página de SNAP.

Creemos que el mercado se está moviendo hacia donde nosotros empezamos, y el anuncio de Myzone es la confirmación más clara hasta la fecha.

Elijas la plataforma que elijas, la lección es la misma. Mide cuántos de tus socios participan de verdad en tu programa de pulsaciones, pregunta a los que faltan qué los frena y desconfía de cualquier respuesta que implique comprar otro aparato. Los gimnasios que ganen los próximos años serán los que se encuentren con sus socios en la muñeca que ya llevan.

¿LISTO PARA HACER EL CAMBIO?

La plataforma de operadores para
Heart-Rate Training, AI Coaching
y migración sin riesgo.

Uptivo S.r.l. · Via Luigi Vitali 1, 20122 Milano, Italy

VAT IT08849150969 · REA MI-2053556

Share capital €1,085,359


info@uptivo.fit



¿LISTO PARA HACER EL CAMBIO?

La plataforma de operadores para
Heart-Rate Training, AI Coaching
y migración sin riesgo.

Uptivo S.r.l. · Via Luigi Vitali 1, 20122 Milano, Italy

VAT IT08849150969 · REA MI-2053556

Share capital €1,085,359


info@uptivo.fit