
Los días 28 y 29 de octubre, Garmin celebró en Bangkok el Garmin Health Summit 2026, y UPTIVO estuvo allí como uno de los seis finalistas de los Garmin Health Awards de este año.
Garmin escogió a los seis finalistas entre más de 130 candidaturas. Los premios están abiertos a soluciones ya consolidadas y en funcionamiento que se apoyen en dispositivos de Garmin, ya sean wearables o básculas inteligentes, y el jurado valora el beneficio para el cliente, la escalabilidad, la singularidad, la innovación y el rendimiento.
Cinco de los finalistas procedían de la sanidad, los seguros y la investigación, entre ellos una gran red sanitaria estadounidense y un hospital tailandés. Nosotros éramos el único finalista del ámbito del fitness y el único con una solución pensada para gimnasios.
Lo que llevamos a Bangkok
Nos presentamos con UPTIVO SNAP y su integración con Garmin. El socio vincula su Garmin una sola vez, desde la app o en el propio club, y a partir de ahí su frecuencia cardiaca aparece en directo en las pantallas de la sala durante la clase, con zonas, esfuerzo y calorías. Para ello basta cualquier televisor con navegador.
No hay que comprar ni alquilar bandas pectorales, y el socio no paga nada por usar un dispositivo que ya tiene. Al terminar la clase, la sesión completa pasa a su perfil de UPTIVO a través de Garmin Connect, igual que los entrenamientos que haga en casa o al aire libre, que suman los mismos puntos y cuentan para los mismos retos del club.
Si el socio da su consentimiento, llegan también los datos de actividad diaria, sueño, frecuencia cardiaca en reposo y recuperación: datos valiosos que NATE, nuestro coach basado en inteligencia artificial, convierte en información fácil de interpretar, de modo que los entrenadores pueden seguir a cada socio entre una clase y otra, y no solo cuando está en la sala.
En el encuentro se habló mucho de CIRQA, la pulsera sin pantalla que Garmin lanzó en julio, y para nosotros es la compañera ideal de SNAP. La hemos probado en clases reales: como no hay pantalla en la muñeca, la zona del socio aparece justo donde la coloca SNAP, en la pantalla de la sala. Además, la conexión se mantuvo estable y las lecturas fueron precisas gracias al sensor óptico de Garmin, que respondió muy bien en clase.
Los resultados del tercer trimestre, publicados por Garmin el 28 de octubre, apuntan en la misma dirección. Los ingresos de fitness crecieron un 16% hasta 694 millones de dólares, los de outdoor un 20% hasta 597 millones y la facturación total un 12% hasta 1.990 millones, y Garmin menciona precisamente CIRQA entre los lanzamientos recientes que impulsaron el trimestre. Para nosotros, estas cifras muestran hasta qué punto la gente busca hoy datos que le ayuden a mejorar su salud y su forma física.
Los socios ya se miden a diario
Durante la mayor parte de la historia del fitness, el progreso de un socio se comprobaba de vez en cuando: una valoración al darse de alta, quizá otra unos meses después, una báscula en el vestuario. Entre una medición y otra, ni el club ni el socio sabían muy bien en qué punto estaban.
Los wearables han cambiado ese ritmo. La frecuencia cardiaca, el sueño, la recuperación y la actividad diaria se actualizan ahora de forma continua en la muñeca, y las ventas que acabamos de citar muestran cuántas personas conviven ya con ese tipo de información.
A nuestro juicio, ese crecimiento refleja menos el gusto por los gadgets que la exigencia de resultados demostrables. Cada vez más socios quieren comprobar con cifras si lo que hacen funciona.
Un club que solo alquila espacio no tiene respuesta a esa pregunta
El modelo tradicional de gimnasio vende acceso: una sala, unas máquinas y un horario de clases a cambio de una cuota mensual. Funciona mientras el socio ponga la motivación y valore por su cuenta sus avances.
Un socio que mira su recuperación cada mañana y su sueño cada noche acabará preguntándose qué aporta el club a esas cifras. Si el club no puede demostrarlo sesión a sesión, terminará compitiendo solo por equipamiento y precio, un terreno en el que los clubes independientes suelen salir perdiendo.
Por eso vemos la presencia de una plataforma para gimnasios entre los finalistas de Garmin más como una señal que como un trofeo: la señal de un enfoque cada vez más holístico de los datos que las personas registran en la muñeca. Los demás finalistas muestran lo mucho que se ha ampliado el abanico: una aseguradora tailandesa regala wearables de Garmin a sus clientes y convierte el movimiento diario en beneficios económicos inmediatos, mientras que un grupo hospitalario tailandés está transformando el chequeo anual de su plantilla en un seguimiento continuo del riesgo.
La candidatura más sorprendente llegó de Japón. Asahi Quality & Innovations, la empresa de investigación del grupo Asahi, conocido en todo el mundo por su cerveza, desarrolla junto a la National University of Singapore una app que combina los datos biométricos de los wearables de Garmin con inteligencia artificial para favorecer el bienestar de las personas a través de las bebidas. El mismo tipo de datos que un entrenador lee en clase empieza así a orientar lo que crea un fabricante de bebidas.
Si aseguradoras, hospitales e incluso una cervecera construyen sobre esos datos, la sala del gimnasio, donde la gente entrena de verdad, difícilmente puede quedarse al margen. Saldrán ganando los clubes capaces de demostrar resultados, no solo de abrir las puertas.
Las cifras, por sí solas, casi nunca llevan a nadie a clase
Medir es solo una parte. Un socio puede ver en la app cómo baja su frecuencia cardiaca en reposo y aun así saltarse la clase del jueves, porque un gráfico es información, mientras que presentarse en el club es un hábito.
La otra parte consiste en dar a esas cifras un sentido que de verdad le importe a la gente. En clase, eso significa ver el propio esfuerzo en directo en la pantalla junto al de los compañeros; a lo largo del mes, contar con una puntuación que recoja lo que el socio ha hecho, esté donde esté.
Para eso creamos UPTIVO Performance Points. Los puntos se acumulan minuto a minuto con cualquier wearable y en función de la frecuencia cardiaca máxima de cada socio, así que una carrera del domingo con un Garmin cuenta igual que una clase del martes. El objetivo mensual es de 2.000 puntos, basado en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, y hay diez niveles por superar.
Después, un buen entrenador convierte esas cifras en una conversación, algo que todavía no hace ningún wearable.
Lo que nos traemos de Bangkok
En Bangkok compartimos sala con organizaciones sanitarias y aseguradoras que hacen un trabajo serio con los mismos dispositivos que los socios llevan puestos en clase, y volvemos con ideas para los clubes que iremos presentando a medida que tomen forma.
Para quien tiene un club, la conclusión va más allá de nosotros. Si tus socios ya miden a diario su entrenamiento y su salud, la pregunta que habrá que responder en 2027 es qué aporta tu club a esas cifras que ellos no podrían conseguir entrenando por su cuenta.
Si quieres ver cómo funciona en una clase real, en nuestra página sobre la integración con Garmin explicamos cómo se conectan los socios, y puedes probar la primera clase con SNAP en las pantallas que ya tienes, sin ningún coste.
Fuentes
Garmin, Garmin announces finalists for the 2026 Garmin Health Awards
Garmin, Garmin issues global call for entries for 2026 Garmin Health Awards in Bangkok, Thailand
Garmin, Garmin announces third quarter 2026 results
Garmin Japan, Garmin、日本のアサヒクオリティーアンドイノベーションズ株式会社を「Garmin Health Awards 2026」のファイナリストに選出
Tech-hangout, การ์มินประกาศ 2 องค์กรไทยเข้ารอบสุดท้าย Garmin Health Awards 2026
