
UPTIVO ya se conecta en ambos sentidos con HighLevel (GoHighLevel), una plataforma de referencia para las agencias de marketing que trabajan con gimnasios, y también con los numerosos CRM de marca blanca que esas agencias revenden y que funcionan sobre HighLevel.
El estado del abono, la asistencia respecto a los treinta días anteriores, el nivel y los puntos del mes llegan a HighLevel como etiquetas y campos. En sentido contrario, los contactos captados en HighLevel entran en UPTIVO con un abono de prueba ya asignado, sin que nadie en recepción tenga que volver a teclear sus datos.
La integración está incluida en la licencia Open API de UPTIVO y no requiere desarrollos a medida.
Lo interesante no es la parte técnica, sino la pregunta que por fin permite responder al dueño de un gimnasio: ¿las campañas de Instagram que me cuestan 1.000 euros al mes se traducen en pruebas gratuitas en UPTIVO? ¿Y esas pruebas se convierten en altas?
En la mayoría de gimnasios, el embudo deja de medir cuando se reserva la prueba
Un CRM de marketing funciona muy bien para todo lo que pasa antes de que alguien cruce la puerta. La web de HighLevel cifra en 179 millones las citas reservadas a través de la plataforma, y en un gimnasio esa cita suele ser una sesión de prueba.
A partir de ahí se pierde el rastro. Si la persona se presentó, si volvió la semana siguiente o si acabó dándose de alta es algo que solo sabe el software de gestión del club, de modo que los informes de campaña suelen limitarse a presumir del coste por contacto y del coste por prueba reservada.
El seguimiento tras la prueba puede apoyarse en el propio entrenamiento
Lo habitual después de una prueba es enviar la misma plantilla a todos los que reservaron. Con los datos de entrenamiento en el CRM, el mensaje de seguimiento puede reflejar lo que esa persona hizo realmente en la sesión.
Uno de los flujos que permite la integración envía un WhatsApp más o menos una hora después de la prueba con la frecuencia cardíaca, las zonas de esfuerzo, las calorías y los puntos de la sesión, acompañados de una oferta para hacerse socio.
Como argumento de venta es más honesto que un código de descuento, porque pone delante del posible socio los datos de su propio esfuerzo cuando todavía tiene la sesión en el cuerpo.
El ROI de una campaña se mide en socios que se quedan, no en contactos
Cuando los datos de asistencia llegan a HighLevel, una campaña puede evaluarse por lo que ocurrió después del clic. La integración no altera la atribución de origen de cada contacto, así que la campaña de Instagram que trajo a una persona sigue constando en su ficha cuando empiezan a registrarse sus visitas.
Pongamos dos campañas con cifras redondas y puramente orientativas, y el mismo presupuesto de 2.000 euros. La primera trae 100 contactos a 20 euros cada uno y la segunda, 50 a 40 euros, así que, si se mira el coste por contacto, la primera parece el doble de eficaz.
Al seguirles la pista dentro del club, sin embargo, el resultado puede invertirse. Si la primera consigue doce altas y seis de esos socios siguen entrenando a los noventa días, mientras que la segunda consigue también doce altas y conserva diez socios activos en esa fecha, el coste por socio retenido es de unos 333 euros en la primera y de 200 en la segunda.
Esa es la cifra que hay que comparar con lo que vale un socio, es decir, la cuota mensual multiplicada por el tiempo que los socios permanecen realmente de alta, y la permanencia es justo el dato que aportan los registros de entrenamiento.
Para captar mejores contactos, primero hay que afinar el público
Los datos de entrenamiento también sirven para mejorar los anuncios antes de que nadie haga clic. Con las etiquetas de UPTIVO en HighLevel, el club o su agencia puede crear en Meta un público similar a partir de los socios que entrenan tres veces por semana, en lugar de partir de toda la base de contactos.
Las mismas etiquetas permiten excluir a los socios activos de las campañas de captación, con lo que el club deja de pagar por enseñar una oferta de prueba a quien ya le paga la cuota cada mes.
Automatizaciones que se activan con lo que hace el socio
Donde más partido se le saca a la integración es en los momentos en que un socio hace algo que merece respuesta, y hay tres que justifican montar un flujo desde el primer día.
Cuando un socio sube de nivel, HighLevel puede enviarle en menos de una hora un mensaje breve de su entrenador y recordarle a este que lo comente en la próxima clase.
La subida de nivel es también el mejor momento para pedir algo: una reseña en Google al alcanzar uno de los primeros niveles, una invitación para traer a un amigo con un pase gratuito al llegar a uno más avanzado, o una propuesta de entrenamiento personal para quienes progresan más rápido, que ya son los más implicados.
Cuando un socio gana un reto, esa semana es cuando más orgulloso se siente de su club. Un flujo puede felicitarle, enviarle una imagen lista para subir a sus historias de Instagram etiquetando al club, invitarle al siguiente reto y, si su abono vence en los próximos dos meses, incluir una oferta de renovación que mencione el resultado.
Cuando el indicador de riesgo de baja del panel DASH de UPTIVO marca a un socio, el primer paso debería darlo una persona, no un cupón. HighLevel puede crear una tarea de llamada para el entrenador que lo conoce, con el bajón de asistencia ya anotado, y si el socio no contesta, ese mismo entrenador puede proponerle por WhatsApp una clase concreta a su hora habitual.
Si pasa una semana sin respuesta, un responsable del club puede proponerle congelar el abono en vez de ofrecerle un descuento. Cuando el socio recupera su asistencia habitual, la alerta desaparece y la secuencia se detiene, y el club acaba teniendo un registro de qué llamadas consiguieron que los socios volvieran.
El resto lo cubren flujos más sencillos: una bienvenida que arranca con la primera visita y no con el alta, una oferta de renovación dos semanas antes del vencimiento, un empujón para quien se queda a pocos puntos del objetivo del mes y una campaña de recuperación para quienes se han dado de baja.
Ninguno de estos mensajes tiene por qué ser una plantilla fija. Workflow AI, el paso de HighLevel basado en GPT que se añade a los flujos y se cobra por uso, puede redactar cada uno con los datos del socio: el mensaje que se envía al subir de nivel menciona el nuevo nivel, los puntos del mes y lo que falta para el objetivo, y el entrenador puede revisarlo antes del envío.
Con un tope de un mensaje automático por socio y semana se evita saturarlos, y una etiqueta específica corta todas las campañas en cuanto un socio se da de baja.
Antes de activarla
Las reservas siguen en UPTIVO, porque HighLevel reacciona a los eventos de reserva pero no lleva el horario de clases, y cada club se asocia a su propia location (subcuenta) de HighLevel. La activación no requiere claves de API ni código: el club instala UPTIVO desde el Marketplace de HighLevel o desde su perfil de UPTIVO y confirma su location.
La normativa europea de protección de datos considera la frecuencia cardíaca un dato de salud, así que los clubes de la Unión Europea deberían asegurarse de contar con el consentimiento explícito de los socios antes de que sus datos de entrenamiento aparezcan en mensajes de marketing.
Si el club trabaja con otro CRM, la misma API REST abierta de UPTIVO, con webhooks y app para Zapier, permite conectar UPTIVO con herramientas como HubSpot o Mailchimp. La lista completa de datos que se envían a HighLevel está en la página de la integración con GoHighLevel.
Uses el CRM que uses, la prueba de fuego es siempre la misma: si tu informe de marketing no es capaz de decirte cuántos de los contactos del último trimestre siguen entrenando hoy, está midiendo el tramo del embudo que no toca.
