Uptivo

Volver a los casos

Coaching online y estudio de entrenamiento personal · Vicenza, Italia

FitOver50: entrenar en cualquier parte, sin entrenar nunca a ciegas

Uptivo conecta lo que los clientes de FitOver50 hacen por su cuenta con el trabajo de Luigi Colbax. El Lightband y la app les dan una referencia durante la sesión y convierten cada entrenamiento en datos que el coach puede volver a consultar más adelante.

Luigi Colbax supervisa a un cliente durante un peso muerto en el estudio de FitOver50
Luigi Colbax, entrenador y fundador de FitOver50

El cliente mantiene su autonomía, pero nunca entrena a ciegas.

Luigi Colbax

Entrenador desde 1996, FitOver50

En sus propias palabras

El límite del coaching online: lo que el coach no ve

FitOver50 nace de algo que Luigi ha visto repetirse en casi treinta años de trabajo: entre los 45 y los 65 años cambian el metabolismo, la fuerza y los tiempos de recuperación, y a la vez pueden aparecer rigidez, dolor articular u otras afecciones con las que el entrenamiento tiene que aprender a convivir. Por eso no basta con usar pesos más ligeros. Hay que saber cuánto entrenar, qué vigilar y cuándo cambiar el plan. Luigi lo dice así: «No queremos preparar a las personas para la vejez. Queremos ayudarlas a llegar más fuertes, autónomas y físicamente capaces».

El modelo es sobre todo online y arranca con cuestionarios, un historial de actividad física y lesiones, y pruebas que el cliente puede hacer por su cuenta. Cuando hace falta, Luigi pide además vídeos para valorar el movimiento, la movilidad y la técnica. Pero queda un punto débil: entre una consulta y la siguiente, el cliente entrena solo. Sin datos, el coach tendría poco más que lo que la persona recuerda y cuenta de la sesión.

La app y el Lightband enlazan una sesión con la siguiente

Ese es justo el hueco que FitOver50 cubre con Uptivo. Los clientes llevan el Lightband y usan la app, así que pueden entrenar en lugares y momentos distintos, sin necesidad de una pantalla ni de un espacio fijo. Durante la sesión ven con qué intensidad están trabajando y en qué zonas de frecuencia cardíaca se mueven; al terminar, los datos quedan registrados.

El cliente tiene así una referencia mientras entrena. Luigi, por su parte, ve en las revisiones periódicas con qué frecuencia entrena, cuánto dura cada sesión, a qué intensidad lo hace y cómo se reparte el trabajo entre las zonas. El historial de Uptivo le permite contrastar las sensaciones que le cuenta la persona con cómo se desarrolló realmente la sesión. «A distancia no se puede trabajar a base de suposiciones», explica.

En la app hay programas de FitOver50, pero Uptivo también sirve cuando el cliente sigue un plan propio, porque permite medir cómo lo ejecuta. Si dice que está cansado o que no se recupera bien, Luigi coteja lo que le dice con el historial y valora si hay que cambiar la intensidad, el volumen o la frecuencia.

Cuando los datos cambian las decisiones

Un hombre de 56 años, que ya llevaba una vida activa, estaba convencido de que entrenaba siempre a alta intensidad, pero no veía mejoras. Las sesiones registradas con el Lightband y la app de Uptivo mostraron que gran parte del trabajo se quedaba en intensidades moderadas, con muy poco tiempo en las zonas previstas. Con esos datos delante, FitOver50 revisó la estructura de las sesiones, los tiempos de recuperación y la forma de dosificar el esfuerzo.

Una mujer de 52 años, en la menopausia, contaba en cambio que se sentía muy fatigada, con las piernas hinchadas y la sensación de estar entrenando demasiado. Uptivo mostró un panorama distinto: las sesiones eran muy irregulares, unas excesivamente intensas y otras demasiado suaves. Luigi dio entonces más regularidad al trabajo: ajustó mejor la intensidad y la frecuencia, y separó lo que exigía cada sesión de la sensación general de cansancio.

En los dos casos, Uptivo sacó a la luz información que el relato de la sesión por sí solo no habría mostrado. Los datos no sustituyen el juicio de Luigi, pero le dan una base más firme para intervenir.

No solo datos: motivación y constancia

Uptivo ayuda también en la parte más difícil del entrenamiento a distancia: mantener la constancia. Los UPP y los retos periódicos añaden una dimensión colectiva a un entrenamiento que, por lo demás, se hace en solitario. Los clientes acumulan puntos, comparan resultados y siguen sintiéndose parte del Club aunque no estén en la misma sala.

Lo más valioso es darle al cliente la seguridad de que no está solo mientras entrena: sabe que va a recibir feedback y que cada cierto tiempo corregiremos lo que no funcione.

Luigi Colbax, FitOver50

Para FitOver50, la autonomía no significa dejar al cliente sin referencias. Significa permitirle entrenar con criterio y con conciencia de lo que hace, sabiendo que sus sesiones no desaparecen cuando terminan y que Luigi revisará periódicamente qué funciona y qué hay que corregir.

En el modelo de FitOver50, Uptivo es lo que une el entrenamiento en solitario con el trabajo del coach. El Lightband y la app dan una referencia inmediata, el historial hace comparables las sesiones, y los UPP y los retos ayudan a mantener la continuidad. El cliente conserva su libertad; Luigi, la visibilidad que necesita para intervenir con criterio.

Hablemos de cómo seguir a tus clientes a distancia.

DESDE LA SALA

Una clienta de FitOver50 hace un curl con mancuerna llevando el Lightband de Uptivo en el brazo
Una clienta de FitOver50 levanta la barra en el rack, con el Lightband de Uptivo en el brazo
Luigi Colbax e Ingrida Kirkilaite, de FitOver50, en el gimnasio

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