Volver a los casos
Estudio de entrenamiento personal · Besana Brianza y Lissone, Italia
Overflow: sin programas estándar, la sesión se corrige sobre la marcha
En los dos estudios de la Brianza la frecuencia cardíaca se sigue en cada sesión, y Giacomo Galliani ya trabajaba así antes de que Overflow existiera.


Es telemetría en tiempo real: vemos la frecuencia cardíaca de la persona y sus zonas de referencia, y eso nos permite gestionar y adaptar la sesión según lo que vemos momento a momento.
Giacomo Galliani
Cofundador de Overflow
El estudio, en la Brianza
Overflow es un estudio de entrenamiento personal con dos sedes en la Brianza, al norte de Milán: Besana Brianza y Lissone. Lo cofundó Giacomo Galliani, y lo que vende no es el acceso a una sala. Vende un programa: en sesiones individuales, en pareja o en grupos reducidos, siempre con un entrenador delante.
Por qué aquí no hay nada estándar
La diferencia, dice Giacomo, es la que hay entre un traje comprado en unos grandes almacenes y uno hecho a medida. Cada programa parte del objetivo del cliente y luego se ajusta al cuerpo que el entrenador tiene delante: historial articular o muscular, lo que la persona puede hacer este mes, aquello por lo que vino.
Overflow no es un gimnasio tradicional: es un programa de entrenamiento personal a medida, no un entrenamiento estandarizado.
Giacomo Galliani, cofundador de Overflow
La variedad forma parte del método, no es un añadido. Cada sesión se diseña para no repetir la anterior, y eso también es lo que hace volver a la gente. Junto al trabajo individual, el estudio ofrece las sesiones Hybrid, fuerza y resistencia en el mismo bloque, a alta intensidad. Y se ha querido un lugar donde sentirse en casa y dedicarse tiempo, no solo al físico.
Personas distintas, programas distintos
Quienes entrenan en Overflow tienen poco en común. Atletas profesionales, personas que vuelven a ponerse en forma o quieren perder peso, personas que están en rehabilitación.
En el entrenamiento individual esa distancia se resuelve desde la primera sesión, porque de entrada el trabajo se construye sobre la persona. Las clases pedían otra respuesta: los participantes se reparten por nivel y por objetivo, de modo que un grupo lo formen personas que necesitan más o menos lo mismo. Poner en el mismo bloque a quien vuelve desde cero y a quien compite es justo el error que esa división evita.
Uptivo llegó antes que Overflow
Giacomo ya trabajaba así antes de que el estudio existiera.
Lo introduje yo, incluso antes de abrir Overflow, cuando trabajaba como entrenador personal en mi propio estudio.
Giacomo Galliani
Buscaba dos cosas: un servicio más que dar al cliente y más información para sí mismo mientras la sesión estaba en marcha. Demostró su utilidad sobre todo con atletas profesionales que tenían que mantenerse dentro de rangos de frecuencia cardíaca precisos, y con clientes cuya condición pedía un control más atento.
Qué ve el entrenador durante la sesión
Hoy Uptivo está en todos los tipos de entrenamiento de Overflow: sesiones individuales, en pareja y clases. El entrenador ve en directo la frecuencia cardíaca del cliente y la zona en la que está, y lee lo que el esfuerzo está produciendo de verdad en lugar de adivinarlo desde fuera.
Es telemetría en tiempo real: vemos la frecuencia cardíaca de la persona y sus zonas de referencia, y eso nos permite gestionar y adaptar la sesión según lo que vemos momento a momento.
Giacomo Galliani, cofundador de Overflow
La corrección llega mientras el trabajo sigue en marcha, no al día siguiente en un informe que no lee nadie.
Por qué encaja con su forma de trabajar
En un estudio construido sobre la personalización, el seguimiento no es un servicio aparte que se vende por separado. Es el mismo principio aplicado a la sesión misma: mirar a la persona y adaptar el trabajo a lo que se ve.
Si lo que vendes es atención y no acceso, ese es el argumento de un software de entrenamiento personal: hace visible esa atención a quien la está pagando.
Hablemos de entrenamiento por frecuencia cardíaca en tu estudio.
DESDE LA SALA




